Bio (sobre mi)

En primer lugar agradecerte que estés aquí, visitando mi web y tratando de saber un poco más sobre mi…Pero, ¿qué te gustaría saber?

¿Cuál es mi nombre? 

Me llamo Ana Blanco.

 

¿Cuál es mi formación?

Diplomada en arquitectura de interiores (UPM). Desde hace años estoy formándome en distintas disciplinas de nutrición. Ayurveda es la que me ha parecido más coherente, con una base más sólida para tratar patologías concretas y luego no enfermar.

Cuento con las certificaciones de Nutrición Vegana, por la escuela de cocina Ana Moreno, Nutrición Avanzada y Bioenergética del Alimento, por la Asociación Internacional de Yoga y Ayurveda y las diplomaturas de Alimentación Ayurveda (Ahara) y de Masaje Ayurveda (Snehana) por el Ayurveda Institute (Pune, India) y de la Escuela Superior Ayurveda (Granada, España).

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuándo empezó a interesarme la alimentación?

En 2012 desarrollé unas alergias alimenticias de un día para otro a cosas que comía habitualmente. En total tuve cuatro episodios, y cada uno de ellos fue mucho peor que el anterior. En el último estuve en parada cardiorespiratoria y esto me asustó enormemente.

En el hospital tuve la suerte de coincidir con una doctora que supo entender lo aterrorizada que estaba y me sugirió que empezara a leer y a investigar sobre la eliminación de tóxicos en la dieta. Fue ahí donde comenzó mi pasión por la alimentación.

  

¿Por dónde empecé mi cambio alimenticio?

Lo primero fue eliminar de mi dieta refinados, procesados y envasados y seguir una alimentación basada únicamente en productos ecológicos, frescos y de temporada. Simplemente ese cambio ya supuso un montón de mejoras. Me encontraba mejor en general, con más vitalidad.

Dejé de ir a grandes superficies comerciales y empecé a comprar en tiendas pequeñas, ecológicas y a granel. Este cambio también me gustó porque, como pasaba antaño, el trato es más cordial y te permite además relacionarte.

 

¿En cuánto tiempo hice mi transición?

Todos los cambios requieren un tiempo de adaptación y es preferible ir marcándose unos objetivos que seamos capaces de abarcar y tomárnoslo con calma, para ir avanzando poco a poco. 

En mi caso, desde que dejo los procesados y envasados y mi cuerpo empieza a rechazar la proteína animal pasó alrededor de un año. 

 

¿En qué momento decidí estudiar nutrición?

Al ir pasando el tiempo, aprendí a escuchar mi cuerpo y empecé a dejar la proteína animal. Es cuando sentí que tenía que empezar a formarme para que no me faltaran nutrientes. 

Desde entonces he hecho cursos y leído numerosa bibliografía sobre nutrición vegetariana, vegana, crudivegana, alimentación consciente y viva y he seguido cada una de esas disciplinas por algún tiempo.

Actualmente, sigo formándome en ayurveda.

 

¿En qué momento entré en contacto con ayurveda?

En el curso anual de Alimentación avanzada y bioenergética del alimento, aprendí bromatología y nutrición desde el punto de vista de la medicina tradicional china y desde ayurveda.

Ayurveda me fascinó. Entendí por qué soy como soy, por qué dietas generalizadas a la larga no funcionan y cómo cada uno tenemos que adaptarnos a nuestras necesidades individuales. 

 

¿Por qué me he querido especializar en ayurveda?

Porque no sigue reglas generalizadas que valen para todo el mundo. Analiza a cada persona de manera individual, considerando cuáles han sido y son sus hábitos de vida. Y no deja de lado los posibles  baches que nos hemos podido encontrar por el camino. Todos estos factores nos hacen únicos y son los responsables de los desequilibrios que podemos estar experimentando.

¿Y cómo fue lo de irme a India?

Cuando el curso terminó, sabía que por ahí quería enfocar mi vida. Busqué opciones y decidí irme a Pune a seguir formándome.

 

¿Se ha terminado tu formación? 

En realidad no. Actualmente sigo formándome en la Escuela Superior de Ayurveda (Granada, España) y en el Ayurveda Institute (Pune, India).

 

 

¿Qué es lo que te parece más complicado?

El sánscrito, sin duda. Pero para ayurveda es fundamental. En muchos casos un único término engloba tanto que es difícil de traducir, por eso es preferible analizar la raíz, saber de dónde viene para entender el concepto en global y aprenderlo tal cual.

Eso mismo pasa en el yoga cuando hablamos de ásanas y de nombres de posturas concretas.

¿Qué tengo que ofrecer? 

A lo largo de este tiempo he ido cambiando hábitos en mi vida pero también he tratado de ayudar a todos los familiares y amigos que tenían algún malestar. He visto una gran evolución en todos aquellos que decidieron ponerse en mis manos.

¿Te has curado de tus alergias con estos cambios? 

Por supuesto, me sané, no he vuelto a tener ninguna reacción alérgica y además ya puedo comer de todo otra vez.

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